domingo, 28 de noviembre de 2010

SERVICIO AL CLIENTE

Buenas señores, ultimamente he estado viendo las criticas de muchos clientes disgustados por los tratos en el servicio al cliente en Guatemala, la verdad tenemos una cultura muy vaga en servicio al cliente, y es mas, también los empleados que están en estas áreas, muchas veces no tienen la paciencia necesaria para el trato con el cliente, yo trabaje en servicio al cliente vía telefónica, he prestado atención al cliente en persona y tambien a clientes internos, y muchas veces las ganas de dar un buen trato, se termina cuando el cliente no tiene modo para pedir las cosas, o no se explica bien y termina echándole la culpa al pobre asesor, se los digo por experiencia, mas en áreas técnicas, creo que para poder exigir un buen servicio al cliente, se deben de tener en cuenta lo siguiente:

Como cliente:

  • Respeto
  • Educción al pedir las cosas
  • Dar información Clara
  • Paciencia
  • Cordialidad

Como Asesor:

  • Respeto
  • Paciencia
  • Educción
  • Prestar Atención
  • Empatia
  • Cordialidad
  • Prontitud
  • Saber explicar las posibles soluciones o los casos
  • No perder la cordura (cuesta)
  • Control en casos extremos (clientes problema)
  • y ante todo una buena capitación.

Considero que lo primordial es el Respeto y después, todo es mas sencillo, se los digo con el fin de que a las personas que piensan que atención al cliente es sencillo, en realidad, muchas enfermedades puede adquirir los asesores, por tener los nervios hasta la punta, se los digo por experiencia, los asesores también son personas.

1 comentario:

Silvia Parque dijo...

Estoy de acuerdo en que todas las personas deben dirigirse a todas las personas con respeto. Entiendo, además, que habiendo estando en la posición de dar servicio al cliente, justifiques que un "asesor" pierda "las ganas de dar un buen trato". Pero es que ¡no es cuestión de ganas! No se debe olvidar, quién es quién: el asesor debe estar entrenado para conservar la serenidad, aun ante clientes impertinentes.
Por otra parte, si bien sería bueno que los clientes fueran claros, no tienen por qué serlo; muhcas veces no pueden serlo porque son ignorantes; de hecho, muchas veces es justo por eso que necesitan ayuda.